Fue en Oviedo el 7 de octubre de 1934,
tiempo de tribulación, como la propia fecha indica. Seis seminaristas, de 17 a
24 años, son descubiertos e invitados a salir de su refugio en Santo Domingo
con la promesa de que «no os pasará nada». Pero ellos sí sabían lo que iba a
pasar. Puestos en fila y custodiados por hombres armados, con el pretexto de
llevarlos a un comité, fueron abatidos a tiros por la espalda cuando eran
conducidos por la que es hoy calle Padre Suárez. Recordemos sus nombres para la
historia: Gonzalo Zurro, Ángel Cuartas, José María Fernández, Jesús Prieto,
Mariano Suárez y Juan José Castañón, ahora en proceso de ser elevados a los
altares. Uno más, José González, quedó herido y fue dado por muerto, pero pudo
contarlo.
Silverio Cerra acaba de publicar un libro
sobre los jóvenes seminaristas mártires en Asturias, que fueron algunos más en
la Guerra Civil: Sixto Alonso, Manuel Olay, Luis Prado, Vicente García, José
Méndez, José Antonio Ortea, Luis Campomanes, Enrique Carús, Hilario Martínez...
Además de sacerdotes y religiosos, como los mártires de Turón, que sufrieron
persecución y muerte durante los sucesos de aquellos convulsos años treinta.
En un periodo de poco más de tres años vertieron aquí su sangre por la fe 14 seminaristas. Nueve de ellos están en proceso de beatificación. Ahora el Seminario desea recoger sus reliquias para custodiarlas en su Capilla Mayor. Este libro es deseo de homenaje y gratitud hacia su sacrificio.
Fuente: El retorno de los mártires (La Nueva España)
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